La imagen que hoy tenemos de Martín García Mérou es bastante borrosa. [1] Y es posible que su olvido se superponga simplemente uno de esos justicieros silencios que la crítica suele imponer sobre figuras cuya “minoridad” va de suyo, aunque no debiera descartarse la hipótesis paradójica que advierte hasta qué punto lo que no miramos es justamente lo que naturalizado vemos pasar día a día una y otra vez ante de nuestros ojos. El caso es que desde Ricardo Rojas, que lo despacha gentilmente en un par de páginas de su Historia (Historia de la literatura argentina. Ensayo filosófico sobre la evolución de la cultura en el Plata, Los Modernos II, Vol. 8. Librería “La Facultad”, Buenos Aires, 1925) desdibujando su figura al lado de la de su precursor Juan María Gutiérrez, hasta David Viñas que, entre sus Viajeros (De Sarmiento a Dios. Viajeros argentinos a USA, Sudamericana, Buenos Aires, 1990), lo describe como un “rezagado gentleman del 80”, García Mérou no parece haber merecido un trato particular (del que sí han sido objeto otros hombres de su generación). Reducido a los estertores del ’80 o desdibujado ante “figuras” del ’37, se ha hecho difícil ver a García Mérou como un caso singular en el deslinde del proceso histórico que supone la serie de transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales producidas en el umbral del siglo XX. (cfr. Jitrik, Noé, El 80 y su mundo, Jorge Álvarez, 1968). Visto desde el 80, casi no hay manera de quitarle la razón a Viñas cuando califica a García Mérou como un “autor menor”. Pero si bien es cierto que en García Mérou hay características resonantes del 80 también se puede rastrear en algunos de sus textos la transición al 900, condicionada por el incipiente proceso de modernización. Un cambio sordo, solapado, que se produce y aparece subterráneamente en los planteos y quejas que García Mérou desparrama entre sus Recuerdos para hacer más evidente la transformación.
Es cierto que no hay en sus textos el esbozo frontal de una pregunta (y mucho menos un cuestionamiento) del proceso de modernización que ya se está abriendo paso. No obstante, quisiera reflexionar aquí, tanto a través de las formas que asume su autofiguración como desde la “política de la evocación” que pulsa su escritura, sobre el momento en que esa interrogación empieza a concretarse en términos de operación político cultural.
* Acá el TEXTO COMPLETO, presentado en el XIII Congreso Nacional de Literatura Argentina, San Miguel de Tucumán, 15, 16 y 17 de Agosto de 2005.
Nena, estás en posición adelantada (Martín Wilson)
Hace 10 horas

Jaime Rest,
El laberinto del universo. Borges y el pensamiento nominalista.
Eterna Cadencia, Buenos Aires, 2009.
(184 págs. | 14x22cm.)
Colección: Rescate.
Prólogo de Maximiliano Crespi
ISBN: 978-987-24830-4-3
Marcelo Damiani (comp.),
El efecto Libertella
Beatriz Viterbo Editora, Rosario, 2010.
(224 págs.; 14x20cm.)
Colección: Ensayos críticos.
ISBN: 978-950-845-250-4
Rocco Carbone y Ana Ojeda (comps.),
De Alfonsín al menemato (1983-2001).
Paradiso, Buenos Aires, 2010.
(360 págs.; 15x22cm.)
Colección: Literatura siglo XX (dirigida por David Viñas).
ISBN obra completa: 978-987-9409-60-2 | del vol. 7: 978-987-1598-19-9
Ana María Zubieta (comp.),
La memoria. Literatura, arte y política
Bahía Blanca, EdiUNS, 2008.
(254 págs.; 14x20cm.)
ISBN: 978-987-665-012-3
Maximiliano Crespi,
Grotescos
Ediciones de Barricada, Bahía Blanca, 2006.
(160 págs. | 10x17cm)
Colección: Nueva narrativa
ISBN: 978-987-22983-2-7

